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sábado, 19 de agosto de 2017

POESIA UNIVERSAL: ASCENSION (DOS ALAS) DE ALFREDO ESPINO (1900-1924)

El Poeta Alfredo Espino (El Salvador, 1900-1924). Fuente: Wikipedia.



Por Gundhramn Hammer, Yudit E. Ruíz Sánchez & Blanca I. Ruíz Sánchez
19 de agosto de 2017

Alfredo Espino es un poeta que nació en Ahuachapán el 8 de enero de 1900 y murió en San Salvador el 24 de mayo de 1924, en El Salvador, un país de exuberante belleza, comúnmente llamado "el Pulgarcito de América" debido a su pequeño tamaño, ubicado en la costa del Océano Pacífico en Centroamérica. 

Fuera de su país, Alfredo Espino es practicamente un desconocido excepto por los entendidos en poseía y los amantes de la literatura universal. 

Vale mucho la pena conocer su obra, un único libro titulado Jícaras Tristes, publicada  póstumamente, la cual es clásica, sencilla y denota que los poemas brotaban del corazón del poeta.

A continuación os dejamos con una muestra de la poesía de Alfredo Espino. Es nada menos que uno de sus mejores: Ascensión (Dos Alas) (Video 1):



Video 1. Ascensión (Dos Alas), de Alfredo Espino. Uploaded by: Salvadoran Power.



Por si acaso queréis leer este bello poema, podéis ir aquí o aquí. En este último enlace, encontraréis más poemas de este autor y de otros poetas alrededor del mundo.

La persona que lo recita ha añadido unas frases al final del original. Sin embargo, éstas no han robado la esencia del poema. 

Cuenta la historia que en uno de los viajes de campo que Alfredo Espino y su familia hicieron un fin de semana al Cerro San Jacinto, cerca de la capital San Salvador, al bajar de esas "divinas cumbres" surgió tan exquisito poema en la mente del poeta. Así esta poesía cobra más sentido. 

En las bibliotecas del mundo hay cualquier cantidad de libros de poesías. Sin embargo, pocas poesías tocan la ventana de nuestras almas. 

Pero la poesía de Alfredo Espino traspasa con creces esos límites. ¿Quién no ha tenido ganas alguna vez de tener "dos alas para el vuelo"?

viernes, 23 de diciembre de 2011

GAIA, HOGAR DULCE HOGAR

Poema Ascensión
de Alfredo Espino

¡Dos alas!... ¿Quién tuviera dos alas para el vuelo?
Esta tarde, en la cumbre, casi las he tenido.
Desde aquí veo el mar, tan azul, tan dormido,
que si no fuera un mar, ¡Bien sería otro cielo!...

Cumbres, divinas cumbres, excelsos miradores...
¡Que pequeños los hombres! No llegan los rumores
de allá abajo, del cieno; ni el grito horripilante
con que aúlla el deseo, ni el clamor desbordante
de las malas pasiones... Lo rastrero no sube:
ésta cumbre es el reino del pájaro y la nube...

Aquí he visto una cosa muy dulce y extraña,
como es la de haber visto llorando una montaña...
el agua brota lenta, y en su remanso brilla la luz;
un ternerito viene, y luego se arrodilla
al borde del estanque, y al doblar la testuz,
por beber agua limpia, bebe agua y bebe luz...

Y luego se oye un ruido por lomas y floresta,
como si una tormenta rodara por la cuesta:
animales que vienen con una fiebre extraña
a beberse las lágrimas que llora la montaña.

Va llegando la noche. Ya no se mira el mar.
Y que asco y que tristeza comenzar a bajar...

(¡Quién tuviera dos alas, dos alas para un vuelo!
Esta tarde, en la cumbre, casi las he tenido,
con el loco deseo de haberlas extendido
¡Sobre aquél mar dormido que parecía un cielo!)

Un río entre verdores se pierde a mis espaldas,
como un hilo de plata que enhebrara esmeraldas...






Referencias