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martes, 14 de octubre de 2014

CULTIVOS TRANSGENICOS: SEMILLAS ESCLAVAS



Los cultivos transgénicos son un gran experimento biológico. Cuando introducimos genes de medusa, insectos o bacterias en una semilla, estamos creando seres que nunca hubiera alumbrado la naturaleza.
Las semillas transgénicas adquieren características nuevas para resistir a determinadas plagas o agroquímicos. Algunas, podrán crecer casi sin agua y otras, nos ayudarán a combatir enfermedades.
El problema es que esas semillas no son de todos, ya no están en manos de los agricultores. Ahora están patentadas y pertenecen a las multinacionales.[KlaseObrera TK via YouTube]


Uploader: carlosquilmeslopez.

lunes, 3 de febrero de 2014

LOS HUEVOS MAS GRANDES: LA LOCURA DE LA INGENIERIA GENETICA

Source: Home Farm Ideas.



Por Salvatore Scimino & Gundhramns Hammer
3 de febrero de 2014
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Había una vez un granjero que vivía muy feliz en una finca al pie de las montañas. Feliz porque tenía muchas gallinas para comer y vender.

Es decir, este hombre tenía para comer lo que no debía comer y para joder a quienes no debería joder, en un mundo que no está para joder, pues si lo jodes, tarde o temprano te va a joder. Tú serás jodido si has jodido a quien no debes haber jodido. Es la ley del joder.

La vida es dura pero se puede vivir sin tanto joder. Sin tanto joder en el sentido de vivir dentro de los parámetros de lo que permiten las leyes de Aquella a la que no se puede joder. No se puede joder a Ella porque te va a joder tarde o temprano donde te dolerá más en tu joder.

Nadie puede más que quien ha hecho todas las reglas: Doña Madre Naturaleza.

Pues bien, este granjero aún no había alcanzado esa etapa en la vida del hombre cuando la empatía es proyectada fuera de los límites meramente personales.

Por lo tanto, cuando llegaba la hora de cortarle el pescuezo a las gallinas, este granjero nunca se ponía a pensar en el dolor que les causaba a estos pobres animales.

Lo hacía como un robot. Todo mecánico. Tal como había sido programado.

Degollaba a las gallinas sin ningún tipo de  preguntas a lo que nadie había preguntado en el transcurso de la línea que lo había traído hasta donde él estaba zampado en el tiempo y espacio.

En el tiempo y espacio donde estaba justo en el momento cuando él blandía el cuchillo para acabar con la vida de una línea más vieja que la de su primatoforme tirapedos abolengo.

Y es que en realidad este hombre era un auténtico robot biológico. Uno de esos que abundan sobre la Tierra, aunque van por allí diciendo que son el culmen de todas las líneas evolutivas existentes en el Universo. ¿O Multiverso?

Por su mente nunca pasaba ni siquiera un pensamiento en cuanto a la dimensión de la empatía más allá de su propio pescuezo.

Se llamaba Simón Gallinero Ratero. Por algo se llamada Gallinero pues vivía de gallinear, es decir de joder a las gallinas.

Todo marchaba bien hasta que un día llegaron a su finca dos hombres un poco extraños. Extraños porque Simón no les entendía ni mierda de lo que estaban hablando.

Más bien a los oídos de Simón la jerigonza de estos dos sujetos le parecía una de esas cosas que sujetan las cosas de la oscuridad a las que él les tenía miedo.

Le sonaba a conjuros de brujería. Y se puso muy nervioso y un poco flojo donde no se debía aflojar porque a este hombre le gustaba fingir que era muy macho.

En realidad Simón estaba a punto de cagarse en los pantalones de miedo pero se aguantó.

Después de todo, él pensó, soy don Simón. Y apretó más fuerte donde debía apretar para no soltar lo que no quería soltar. 

  • Buenos días, don Simón, le dijeron los visitantes, que no eran del espacio pero parecían caídos del espacio.
  • Sí, buenos días, contestó Simón, apretando y aguantando mecha atrás de su mecha.
  • ¡Pasad adelante! ¡Sentaos por aquí!, añadió Simón echando mano a un par de sillas que tenía en el patio.

En el esfuerzo para levantar las sillas a Simón casi se le escapa aquello que no quería que se le escapara y quedar reducido a un montón de mierda.

  • ¿En qué os puedo servir?, preguntó Simón a los visitantes caídos de quién sabe qué espacio.
  • Mire, don Simón, venimos en un asunto muy importante para la patria. El gobierno que nos gobierna no cómo quisiéramos que nos gobernara nos ha pagado para que mejoremos sus gallinas, dijo uno de los dos extraños, el calvo y con gafas de sol.

Resulta que Simón Gallinero Ratero, tal como el apellido de su madre era un auténtico ratero y, en lo poco que entendió, pues ya se había puesto el piñón fijo en sus sesos, el freno automático para no entender lo que no quería entender, sonaron todas las alarmas rojas dentro de su cabeza llena de mierda de gallinas, pues sólo vivía para comer y joder gallinas.

Simón pensó en su corta manera de pensar que el hijo de puta gobierno le iba a quitar sus queridas gallinas.

Y eso sí que no le gustó. Se puso furioso. Tan furioso que se le escapó una minúscula cantidad de agua donde no sale agua sino combustible de lombrices.

Menos mal que los dos empleados del gobierno no se enteraron de su escape fecal excepto su perro llamado Tiroloco, el cual meneó la cola contento y buscando el origen de su próximo manjar.

Y eso de que se llevaran sus gallinas nunca lo permitiría, don Simón. Preferiría que le cortaran sus huevos (cojones) antes que se llevaran a sus amadas gallinas.

Por supuesto que Simón no amaba a sus gallinas, sólo las cuidaba y explotaba para su propio beneficio.

Era un ratero. Y que nos perdonen las ratas, pues estos roedores no se comparan con las diabluras y maldades del Homo insapiens.

Tiroloco lamió la mano de Simón pero el amo del granjero no le prestó atención. El can estaba mostrando interés en su próxima comida sabor a pollo, según sus cuentas.

Sólo el cánido sabía lo que necesitaba saber en el saber de los placeres terrenales en el mundo del saber de los perros.

Por supuesto, para aquellos perros que tienen algo que comer aunque sea la mierda de su amo.  Y no aquellos que el amo manda a comer mierda al infierno cuando los mata y decide comerse a sus mejores amigos que no debería comer: sus perros.

Esa amabilidad del perro le calmó un poco los nervios a don Simón pero no lo suficiente para dejar de seguir apretando donde debía apretar.

Y arrancó con la siguiente pregunta para los extraños en el patio de su casa:

  • ¿Mejorar mis gallinas? ¿Qué quieren mejorar de ellas si ya están bien?
  • Verá don Simón, nosotros somos ingenieros genéticos y en el laboratorio podemos hacer que sus gallinas pongan huevos más grandes y hacerlas de pechuga de mayor tamaño, contestaron los expertos en modificar genéticamente los animales, incluyendo gallinas.
  • Pero para qué demonios queréis hacer que pongan huevos más grandes mis gallinas, arremetió don Simón un poco disgustado y con miedo que le dijeran algo que no quería oír.
  • Por la sencilla razón de que tanto Usted como los demás granjeros en su alrededor puedan tener mayores ganancias, dijo uno de los dos extraños, un gordo que llevaba una caja cuadrada y de color marrón que le ponía los pelos de punta a don Simón, pues le recordaba una que había traído el cura para exorcizar a su finada mujer, a quien según él se la había llevado el diablo.
  • No me parece bien lo que vosotros queréis hacer con    mis gallinas. Si los huevos de las gallinas son más grandes no les van a caber por el culo. No sé…, no sé…. dijo don Simón un poco pensativo. 

Sumido en en el mundo de la imaginación por un breve instante, por la cabeza de Simón pasó toda una secuencia (Fig. 1) de la consecuencia de la secuencia de lo prometido por los dos científicos locos.




Figura 1. La secuencia de una gallina poniendo un huevo en el pensamiento de Simón Gallinero Ratero. Fuente: Home Farm Ideas.

 

Pero un peligroso  seísmo en su tripa, amenazando una terrible explosión y alegrando la vida de Tiroloco, hizo que Simón se cayera de las nubes y apretara más fuerte su inferior epicentro.

Y entonces Simón añadió:

  • ¿Cómo resolverán el problema del culo más grande  de las gallinas?
  • Eso, dijo el calvo, déjenoslo a nosotros. Ese es nuestro  trabajo, mejorar las cosas y animales. Son cosas de la ciencia llamada ingeniería genética.
  • No entiendo. Y sigo sin entender. No se debe mejorar lo que ya está bien. Eso mismo me dijeron cuando vinieron unos como vosotros hace dos años y le inyectaron quién sabe qué putas a mi hija y me la mataron. A ella no la mejoraron, me la mataron. ¡¡Me la mataron!!, gritó furioso don Simón.

Su voz ya no era nada amigable y los dos forasteros ya estaban mirando hacia donde correr por si lo necesitaban. Y sí que lo necesitarían.

Don Simón corrió hacia adentro de la casa y salió con una escopeta en mano. Y la empuñó apuntando hacia los dos científicos.

  • Don Simón, por favor, cálmese que ya nos vamos, dijo el gordo.
  • Será mejor que se larguen antes que suelte un poco de plomo. A mí no me van a tocar ni los huevos de mis gallinas, ni mis huevos ni mis gallinas, amenazó el granjero.

A todo esto sucedió lo que Simón no quería que sucediera. Soltó un pedo ruidoso, pues estaba cagado de miedo, y con el pedo vino la riada de caca.

Pero estando ante un hombre con arma en mano y muy cabreado para colmo de males, los piñones fijos en los cerebros de los científicos se pusieron en marcha. 

Su alerta roja sonó a tope en sus sesos. Su alerta ancestral les advirtió: ¡¡ Peligro!!

Los ingenieros genéticos, con sus nervios alterados y temblando de miedo,  no interpretaron el pedo como tal cosa.

Para ellos el estruendo del pedo sonó como un balazo salido de la escopeta y se echaron a correr cagados de miedo. 

Corrieron lo más rápido que sus patas pudieron.

No sin antes Tiroloco, un animal plenamente enlazado a su amo, habiendo clavado sus colmillos en las nalgas del individuo gordo, quien aún así se las arregló para correr con todas sus fuerzas, con el perro clavado en su culo.

Corría a toda velocidad, la que su cuerpo pudo darle, y en su imaginación incluso continuaba oyendo más disparos de escopeta. 

A medida que corría, el científico gordo soltaba chorros de sudor que parecían paquetes de grasa, pues hacía calor.

El método científico se les había esfumado de la mente a estas alturas a los dos científicos, ante una situación de salvar su pellejo.

Habiéndose perdido de vista los expertos violadores de los Derechos de las Gallinas, Simón Gallinero fue inmediatamente a su gallinero para ver si no le faltaba ninguna y les habló a sus gallinas, cosa que nunca había hecho en su puta vida:

  • ¡Mis niñas, ya se fueron esos cabrones, hijos de puta locos! Nunca más volverán por aquí para hacer locuras de ciencia con vosotras, como eso de huevos más grandes y pechugas y culos más grandes. ¡A la mierda con eso de huevos, pechugas y culos más grandes!
  • ¿Qué será eso de ingenieros genéticos? Suena a una locura, una locura de creerse dioses para crear gallinas con huevos y culos más grandes, ¿no te parece una locura Tiroloco?, añadió don Simón.

Tiroloco sólo ladeó su cabeza. El can estaba más interesado en esa posibilidad entre las posibilidades que le daba la vida de comer algo fresco.

Luego, después de su soliloquio, el granjero Simón Gallinero Ratero procedió a limpiarse su culo y lavar su pantalón lleno de mierda, su propia mierda.

Tiroloco se relamió pero se quedó sin postre.


La ingeniería genética se topa con un hueso duro de roer 

Esta vez la locura de la ingeniería genética no había hecho mella en el cerebro de un hombre rústico, de apariencia valiente, pero sin embargo un absoluto cobarde hasta los dientes.

La ingeniería genética se había topado con un hueso duro de roer. Los científicos no encontraron ninguna manera de convencer al testarudo y peligroso granjero. 

A los científicos les había salido el tiro por la culata.

Y lo sucedido en el patio de la casa de Simón se regó como pólvora en el valle y los demás explotadores de gallinas alistaron sus cañones. 

Pero antes de perder su vida con un tiro en la frente, los ingenieros genéticos se esfumaron. No pudieron realizar su proyecto de agrandar los huevos de las gallinas de la región.

Lo irónico del llamado Simón Gallinero Ratero es que este granjero no sólo era un explotador de gallinas sino también un violador de gallinas. 

Era un “pisagallinas” (follador de gallinas). Eso era lo que era este gallinero de apellido Gallinero. 

Incluso se había vuelto más violador de aves de corral después de que su mujer había muerto y no tenía donde descargar su fiebre reproductora.

El sátiro de las colinas ya lo había intentado con Tiroloco una vez recién fallecida su mujer, pero el perro le había asestado a Simón una buena mordida donde más le dolía al pisagallinas. 

Este sinvergüenza, Simón Gallinero Ratero, sí que necesitaba un poco de ingeniería genética en su cerebro y no sus gallinas.

Simón necesitaba un cerebro con un nuevo cableado para que su órgano pensante produjese las proteínas necesarias para producir compasión hacia sus gallinas.

Para crear un mundo diferente para las gallinas, pues estos animales están entre los seres vivos más maltratados sobre la faz de la Tierra (Video 1).

                          Video 1. Violación de los Derechos de los Pollos.



Un mundo diferente donde la empatía – una noble virtud ausente en los sesos de este granjero pisagallinas llamado Simón Gallinero Ratero o ausente en quien sea y que aún se encuentre metido en las oscuridades de los programas de robots biológicos fuese extendida por los humanos hacia todos aquellos seres con los cuales comparten el mismo planeta.

En la vida de un humano, si se supone que es un ser racional, comer no sólo es cuestión de comer sino también de qué comer.

Y lo que se debe comer no necesariamente es lo que te dicen que debes comer. Hay que comer lo que debemos comer pensando en los demás para dejarles de comer.

Y comer carne de la que sea a estas alturas, en un mundo de recursos finitos y ante una crisis ecológica bien documentada, es no dejarles de comer nada a aquellos que vienen detrás de nosotros y que necesitarán comer en el futuro.

Debemos comer no con los programas que nos hacen comer lo que no deberíamos comer.

Debemos comer con consideración hacia los derechos de los demás.

Comer sin querer comer les dejará sin comer. Comer más de lo que necesitas comer es también no dejarles nada de comer.

Cuando la nada se vuelve algo en la nada eso es comer. Y la nada de la nada produce nada con algo que comer. Entonces hemos comido.

Y si hemos comido lo que no debimos haber comido, entonces no hemos comido. Y lo comido sin haber comido no nos alimentará comamos lo que comamos después de haber comido no que no deberíamos haber comido.

Por lo tanto, lo que comamos será mejor que sea aquello que no nos traerá una enfermedad que nos comerá por haber comido lo que no deberíamos comer.

Y comer carne es comer algo que no es nada de la nada sin nada que nada en la nada de lo que redunda en nada y nos lleva más pronto de lo que esperábamos a la nada con las manos sin nada.

Ya tenemos suficiente para pensar. Ahora a trabajar ese programa de robot biológico que todos tenemos. Hay que madurar.

Ha llegado la hora de cuestionarnos y reprogramarnos, y por supuesto actuar en consonancia y de manera responsable sin derroche ni despilfarro, para que quede algo de comer para los demás. Aquellos que aún están por llegar.

¿Estás tú en ello? 

Nosotros lo estamos.



Referencias

Cavalieri P. (2001). The Animal Question: Why Nonhuman Animals Deserve Human Rights. Oxford University Press, New York, NY, USA. 184 p.

Etches R. J. & Verrinder Gibbins A. M. (1997). Strategies for the production of transgenic chickens. In: Pp: 433-450, Recominant Gene Expression Protocols: Methods in Molecular Biology, Vol. 62, Tuan R. S. (Ed.), Humana Press, Inc., Totowa, NJ, USA. 521 p.

Sang H. (1994). Transgenic chickens – methods and potentialapplications. TIBTECH 12: 415-420.

Sang H. M. (2004). Transgenic chickens and therapeutic proteins. Vox Sanguinis, 87 (Suppl. 2): S164-S166.

Wei Q. (1999). Selection of genetically modified blastodermal cells for the production of transgenic chickens. Ph.D. Thesis, The University of Guelph, Ontario, Canada. 230 p.

lunes, 10 de junio de 2013

UN ANÁLISIS IDENTIFICA IMPACTANTES PROBLEMAS CON EL MAÍZ TRANSGÉNICO DE MONSANTO

Por Dr. Mercola
Fuente: sott.net
He advertido sobre los potenciales peligros de los alimentos transgénicos o modificados genéticamente (GM) desde hace muchos años, señalando que estos cultivos pueden tener consecuencias totalmente imprevistas. En los últimos años, se ha demostrado cada vez más que dichas sospechas son correctas.



 

Una de las últimas piezas de evidencia apoya la sospecha de que los cultivos transgénicos no son de ninguna manera, forma o figura comparables con sus homólogos naturales, en el análisis nutricional se muestra lo diferentes que son.

Las diferencias inherentes son esencialmente implícitas por el hecho de que las semillas de los cultivos transgénicos pueden ser patentadas en primer lugar. Y en muchos sentidos, creo que Monsanto está lentamente intentado patentar a la misma naturaleza, de la misma manera que otros están luchando para mantener los derechos de las patentes para el ADN humano.1

Estas empresas están tratando de patentar "la vida", y probablemente lo harán a menos que sean detenidos por los tribunales. Pero es evidente que los humanos no pueden ser más astutos que la naturaleza.

El último análisis nutricional sobre el maíz transgénico no podría ser más relevante que la recientemente aprobada Ley de Asignaciones Agrícolas (HR9332) que incluye una disposición acaloradamente detestada (artículo 735), que pone a Monsanto por encima de la ley. Como lo ha señalado el artículo destacado:3

"Con la reciente aprobación de la Ley de Protección de Monsanto, no hay duda de que las mega-corporaciones como Monsanto serán capaces de ejercer el poder suficiente, superando incluso al gobierno de los Estados Unidos.

La nueva legislación proporciona a Monsanto con una protección legal contra los tribunales federales, desarticulando cualquier revisión pendiente de los peligrosos cultivos transgénicos o modificados genéticamente. Es irónico ver la aprobación de un proyecto de ley en la cara de las emisiones peligrosas continuas de los GM."

En la actualidad, la única manera de evitar los transgénicos es eliminando los alimentos procesados ​​de su lista de compras, y regresar a los alimentos enteros cultivados según las normas orgánicas.

Un Análisis Descubre que el Maíz Transgénico de Monsanto es Nutricionalmente Inferior y Superior en Toxinas

Un informe dado a MomsAcrossAmerica4 por un empleado de De Dell Seed Company (única compañía Canadienses de semillas de maíz no-transgénico) ofrece un panorama impresionante sobre las diferencias nutricionales entre el maíz transgénico y el no-transgénico. Claramente, el primero NO es el mismo que el último, y por esta hipótesis los cultivos transgénicos fueron aprobados en primer lugar.

He aquí una pequeña muestra de las diferencias nutricionales encontradas en este análisis nutricional realizado en el 2012:

  • Calcio: El maíz transgénico = 14 ppm/maíz no-transgénico = 6.130 ppm (437 veces más)
  • Magnesio: maíz transgénico = 2 ppm/maíz no-transgénico = 113 ppm (56 veces más)
  • Manganeso: maíz transgénico = 2 ppm/maíz no-transgénico = 14 ppm (7 veces más)
También se encontró que el maíz transgénico contiene 13 ppm de glifosato, en comparación con cero ppm del maíz no-transgénico. Esto es muy importante y vale la pena recordar.

El nivel "seguro" de glifosato determinado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus siglas en inglés) en los suministros del agua estadounidense es de 0.7 ppm. En Europa, el nivel máximo permitido en el agua es de 0.2 ppm. Se han producido daños en los órganos de animales en niveles tan bajos como 0.1 ppm... en sus 13 ppm, el maíz transgénico contiene más de 18 veces el nivel "seguro" de glifosato establecido por la EPA.

Esto es realmente preocupante si tomamos en cuenta el hecho de que en países como Argentina, el glifosato es culpado por el devastador aumento por defectos de nacimiento, así como el cáncer. La esterilidad y los abortos involuntarios también están aumentando. Esto puede ser debido a su similitud con el DDT, que es bien conocido por causar problemas de reproducción, entre otras cosas.

Otro peligro para la salud asociado con el glifosato es su efecto sobre las bacterias intestinales. No sólo promueve el crecimiento de patógenos más virulentos, también mata las bacterias benéficas que pueden detectar dichos patógenos - tanto en la tierra como en el intestino de los animales o seres humanos que ingieren cultivos contaminados.

Es importante entender que el glifosato en realidad se hace sistémico en toda la planta, por lo que no puede ser lavado. Está dentro de la planta. Y una vez que usted lo consume, llega al intestino donde puede causar estragos en su salud, teniendo en cuenta el hecho de que el 80 por ciento de su sistema inmune reside allí y depende de una relación saludable de bacterias buenas y malas.

Un dato preocupante de información adicional es que el maíz transgénico contiene niveles extremadamente altos de formaldehído. Según el Dr. Huber, al menos un estudio encontró que 0.97 ppm de formaldehído ingerido es tóxico para los animales. El maíz transgénico contiene la impresionante cifra de 200 veces esa cantidad. Tal vez no es de extrañar que los animales, cuando tienen la opción, evitan los alimentos transgénicos.


Lo Que Sigue: Manzanas Transgénicas, Utilizan Una Nueva Técnica de Modificación Genética

Además de los llamados cultivos Roundup Ready, los organismos transgénicos que resisten dosis letales de glifosato, existen otros tipos de cultivos transgénicos. Otro igualmente problemático es el cultivo Bt, diseñado de tal manera que contienen una proteína tóxica dentro de la propia planta. Estos fueron creados mediante la inserción de un gen extraño en la planta en cuestión.

Ahora estamos viendo incluso otro tipo de tecnología de ingeniería genética: la interferencia de ARN (RNAi), también conocido como silenciamiento génico postranscripcional (PTGS).

Según la Asociación de Consumidores Orgánicos (OCA por sus siglas en inglés)5 estas manzanas modificadas mediante esta técnica están programadas para ser aprobadas en algún momento de este año por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). La manzana no requerirá de la aprobación de la FDA, la cual se encarga de la alimentación humana y animal. Sólo necesita la aprobación de la USDA, que es responsable de proteger la agricultura de las plagas y de las enfermedades de las plantas.

La nueva manzana transgénica Ártico®, no se pone de color café cuando se parte o se muerde. Para lograr una "ventaja" estética en estas manzanas transgénicas, usted se convierte en un sujeto de prueba de una nueva tecnología de modificación genética no probada. ¿Qué tal?

Según la OCA, las manzanas no orgánicas se encuentran entre los alimentos más cargados de plaguicidas. En un análisis hecho por la Pesticide Action Network de los datos más recientes de la USDA, las manzanas dieron positivo a 42 pesticidas diferentes, incluyendo dos pesticidas disruptores endocrinos (organofosforados y piretroides). El riesgo adicional de estas pruebas no probadas con el ARN no es un paso hacia la dirección correcta si deseamos alimentos más seguros y más saludables. La OCA escribe:6

"[A] diferencia del caso de maíz transgénico o salmón, los científicos no están inyectando pesticidas o genes de plantas o animales extraños en los genes de las manzanas para crear la Frankenapple. Mientras que la mayoría de las plantas transgénicas existentes están diseñadas para hacer nuevas proteínas, la Manzana Artic® está diseñada para producir una forma de información genética llamada: doublé-stranded RNA (dsRNA).

La nueva (dsRNA) altera la manera en que los genes se expresan. El resultado, en el caso de la Manzana Artic®, es una nueva cadena doble de ARN que daña genéticamente la capacidad de producir polifenol oxidasa, una enzima que hace que la manzana sea haga color café al ser expuesta al oxígeno.

¿Sera inofensiva? La industria de la biotecnología, OSF y algunos científicos dicen que sí. Pero otros, como el profesor Jack Heinemann (de la Universidad de Canterbury, Nueva Zelanda), Sarah Agapito-Tenfen (de la Universidad de Santa Catarina en Brasil) y Judy Carman (de la Universidad de Flinders en Australia del Sur), dicen que la manipulación dsRNA no se ha probado, y por lo tanto es inherentemente riesgosa

La investigación reciente ha demostrado que el ARN de doble cadena puede transferirse desde las plantas a los seres humanos y otros animales a través de alimentos. La industria de biotecnológica siempre ha afirmado que mediante la ingeniería genética el ADN o ARN es destruido por la digestión humana, eliminando el peligro de estos organismos mutantes que dañan los genes humanos o la salud humana. Pero muchos científicos de biotecnología dicen lo contrario. Apuntan a la evidencia de que el ARN manipulado encuentra su camino en nuestro sistema digestivo y torrente sanguíneo, lo que puede dañar o silenciar genes humanos fundamentales".
La OCA también señala consecuencias indirectas para la salud. El compuesto químico utilizado en el proceso de manipulación del ARN es uno que también combate plagas de las plantas. Entonces, ¿qué podría concebiblemente ocurrir cuando se pone en peligro la capacidad de que la fruta ahuyente los insectos? Como se ha señalado por OCA, muy probablemente, los productores tendrán que empezar a utilizar más pesticidas - en la fruta que es uno de los productos más fumigados. Al final, todos esos plaguicidas terminan en su cuerpo y, sin duda, evitar la exposición a sustancias tóxicas es importante si desea proteger su salud.


A Pesar de lo que le Dicen, Los Cultivos Transgénicos no son el Producto 'Más Probado' en el Mundo

Es importante darse cuenta de que los alimentos trangénicos o modificados genéticamente (GM) nunca han sido probados como seguros para el consumo humano durante toda la vida, y mucho menos a través de generaciones. Monsanto y sus defensores afirman que los cultivos transgénicos son "el producto alimenticio más probado en el mundo. Lo que no dicen es que:

    1. La investigación financiada por la industria afecta previsiblemente el resultado del juicio. Esto ha sido verificado por docenas de estudios científicos que comparan la financiación con los resultados del estudio. Cuando la industria patrocina la investigación, está prácticamente garantizado que dará un resultado positivo. Por lo tanto, se deben realizar estudios independientes para replicar y verificar los resultados
    2. El estudio más largo sobre la alimentación animal, financiado por la industria, fue de 90 días, la investigación reciente ha confirmado que es demasiado corto. En el primer estudio independientemente financiado en el mundo, se presentaron problemas de salud masivos durante y después del mes 13, incluyendo daños en los órganos y cáncer
    3. Empresas como Monsanto y Syngenta rara vez permiten el acceso a investigadores independientes para que analicen las semillas, citando a la protección jurídica que estas semillas tienen bajo las leyes de patentes. Por lo tanto, llevar a cabo una investigación independiente es muy difícil o casi imposible. Si estos científicos obtienen las semillas de un agricultor, lo demandan y lo dejan pudrir en el olvido, ya que una de sus tácticas favoritas es utilizar el sistema legal en su favor. Además, prácticamente toda la investigación académica agrícola es controlada por Monsanto, ya que son los principales partidarios de estos departamentos y ninguno se arriesgara a perder su financiamiento.
    4. No hay control de seguridad. Es decir, una vez que el articulo transgénico en cuestión haya sido aprobado, ni un solo país en el mundo está activamente monitoreando y dándole seguimiento a sus potenciales efectos de su salud.

Experimento Brillante Hecho por Una Estudiante de Middle School

Hablando de la investigación, mientras que no existe ninguna investigación que apoye la seguridad a largo plazo de los transgénicos, los estudios demuestran que los alimentos orgánicos son más seguros que los convencionales en cuanto a la exposición a sustancias tóxicas, y también probablemente mucho más nutritivos.

Hace tres años, la estudiante de Middle Scholl Ria Chhabra creó un proyecto de ciencias para ayudar a resolver un debate entre sus padres, para saber si los alimentos orgánicos tienen o no mérito. Ahora a la edad de 16 años y estudiante de segundo año en Clark High School en Plano, Texas, Ria continua la investigación sobre el efecto de los alimentos orgánicos en las moscas de la fruta y la han premiado con los mejores honores en la competencia nacional de ciencia, además su trabajo fue publicado recientemente en la respetada revista científica, PloS One.7 Según informó el New York Times:8

"La investigación, titulada Organically Grown Food Provides Health Benefits toDrosophila Melanogaster, registro los efectos de la alimentación orgánica y convencional en la salud de las moscas de la fruta. En casi todas las medidas, incluyendo la fertilidad, la resistencia al estrés y la longevidad, las moscas que se alimentaron de plátanos y papas orgánicas dieron mejores resultados que las que consumieron alimentos producidos convencionalmente.

Si bien los resultados no pueden extrapolarse directamente a la salud humana, la investigación permite otros estudios adicionales sobre los beneficios relativos de los alimentos orgánicos en comparación con los cultivados convencionalmente...

Las diferencias en los resultados entre las moscas alimentados con diferentes dietas podría ser debido a los efectos de los residuos de plaguicidas y fungicidas de los alimentos cultivados convencionalmente. O podría ser que las moscas alimentadas orgánicamente prosperaron debido a un mayor nivel de nutrientes en los productos orgánicos. Una idea interesante plantea la cuestión de que si las plantas cultivadas orgánicamente producen compuestos más naturales para protegerse de las plagas y hongos, y si esos compuestos ofrecen beneficios adicionales de salud en las moscas, animales y seres humanos que consumen alimentos orgánicos".
A pesar de que el mérito científico de los alimentos orgánicos sigue siendo estudiado y debatido entre los científicos y laicos por igual, el problema se ha resuelto en el hogar Chhabra. De acuerdo con Ria, todos los productos frescos que la familia compra son orgánicos.


Sigamos Luchando para Lograr el Etiquetado de los Alimentos Transgénicos o Genéticamente Modificados

Mientras que la propuesta de California # 37 no fue aprobada en noviembre pasado, por un margen muy estrecho, la lucha por el etiquetado de GMs está lejos de haber terminado. El campo de juego se ha trasladado al estado de Washington, donde la popular iniciativa 522, "The People's Right to Know Genetically Engineered Food Act," requerirá que los alimentos vendidos en los establecimientos comerciales sean etiquetados en caso de contener ingredientes transgénicos. Como se indica en LabelitWA.org:

"La información nutricional y calórica no siempre es requerida en las etiquetas de los alimentos. Pero a partir de 1990 se ha requerido que la mayoría de los consumidores utilice esta información.

El etiquetado del país de origen fue requerido hasta el 2002. El contenido de grasas trans no tenía que ser etiquetado hasta el 2006. Actualmente, todos estos requerimientos de etiquetado son considerados como importantes por los consumidores. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) también dice que debemos saber sobre el etiquetado si el jugo de naranja es de naranjas frescas o de concentrado congelado.

No tiene sentido que los alimentos transgénicos que contiene genes experimentales virales, de bacterias, de insectos, de plantas o de animales, no tengan que ser etiquetados también. Los alimentos transgénicos no tienen que ser probados para su seguridad antes de entrar al mercado. No se hacen estudio en humanos a largo plazo. Las investigaciones que se tienen aumentan las preguntas sobre el impacto en la salud y el medio ambiente. I-522 brinda la transparencia que las personas merecen.

I-522 no aumentará el costo de los alimentos. Simplemente aumenta la información en las etiquetas de los alimentos, las cuales son cambiadas por los fabricantes todo el tiempo. I-522 no impone un costo significativo a nuestro estado. No necesita que el estado vigile el etiquetado. El estado puede elegir si lo hace o no, como una política optativa, pero la I-522 evita el aumento de costos al estado o a los consumidores."
Recuerde que, como sucede con la CA Prop. 37, ellos necesitan el apoyo de personas como usted para tener éxito. La Prop. 37 falló con un margen muy estrecho, simplemente porque no tuvo los fondos para contrarrestar las masivas campañas publicitarias, creadas por la campaña No a la 37, dirigido por Monsanto y otras compañías de alimentos más importantes. No permitamos que Monsanto y sus aliados confundan y engañen a la gente de Washington y Vermont como lo hicieron en California. Así que por favor, lo invito a que se involucre y ayude en todo lo que pueda, sin importar el estado en el que viva.

  • No importa en qué lugar de los Estados Unidos viva, por favor, done dinero para los esfuerzos del etiquetado a través del Organic Consumer Fund.
  • Si usted vive en el estado de Washington, por favor firme la petición I-522. También puede ser voluntario para ayudar a recolectar firmas en todo el estado.
  • Para recibir actualizaciones oportunas sobre temas relacionados con esta y otras iniciativas de etiquetado, por favor únase a la Asociación de Consumidores Orgánicos en Facebook , o sígalos en Twitter.
  • Hable con los productos y tiendas orgánicos y pídales que apoyen activamente la iniciativa del estado de Washington.
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RUSSIAN REPORT WARNS OF GRAVE MONSANTO THREAT TO WORLD 

 

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martes, 21 de mayo de 2013

MUNDO TRANSGENICO: FRANKEN-ANIMALES, LA MODA CALIENTE EN UN MUNDO CALIENTE

Por Salvatore Scimino & Henri Cagnengues
21 de mayo de 2013


Frankenhumana (Homo ciborgiana Fuente: Aquaflash



Un día en un futuro lejano, la biotecnología permitirá a los frankensteins de la ciencia crear niños a las medidas y especificaciones de los padres y fabricar mascotas quiméricas al antojo de la gente. Por supuesto toda vez que tengan suficiente dinero para darse estas excentricidades.

Los avances de la ingeniería genética han traído al mundo trigo, arroz y soja transgénica, tomates, vacas y cerdos con genes humanos, salmones con genes anticongelantes de peces de la antártida, gatos y ratones fosforescentes... en fin, una multitud de bichos de ciencia ficción. 

Lo que está aún por llegar, que conociendo a la mayoría de humanos que pasan encima de la ética con tal de hacer dinero, es un mundo frankensteinizado, una Franken-Tierra, poblada por frankenanimales y frankenplantas y abundantes "fucked up" frankenhumanos. 

Las mascotas quiméricas del frankenvecindario

En una mansión del vecindario de los ricos amantes de los GM (modificados genéticamante) animales se destaca una estructura enorme de tejado negro, paredes rojas y azules, llena de torretas redondas que recuerdan las nalgas de las venus prehistóricas de Europa. Esta cosa estrombótica que tiene enfadados y aterrorizados a los vecinos está rodeada de una verja alta de hierro con figuras de las escenas del infierno de Dante.

Aquí viven Alforjón Cojonazzo Lanzapedi y su coqueta mujer llamada curiosamente Buena Perapeluda Mortolana. Son los más ricos del barrio donde abundan los animales más extraños del mundo (Fig. 1), parecen sacados de las pesadillas de los locos del manicomio que está arriba en la colina de la colonia de medio-humanos


Figura 1. Quimera de mono, armadillo y avispa. Fuente: Aquaflash




Ambos sueñan con añadir algo que mantenga en vilo a los vecinos. Así es que un día Alforjón y su mujer Buena se van a la oficina del médico y biotecnólogo el Dr. Toribio Huevoski y le indican que ellos desean tener unas quimeras en su casa. Hablan sobre el asunto en privado más de una hora y al final llegan a un acuerdo. El científico se pone de camino al biolaboratorio para lograr su encargo. Va contento porque su comisión será de 10 millones de euros.

Ella desea un frankenbebé, el cual será una sorpresa para Alforjón, y éste desea un frankengallo para irse de paseo por el vecindario de millonarios que a estas altura son mitad humanos y mitad silicona y titanio y polímeros.

Alforjón y Buena no quieren quedarse atrás pues ya todos su vecinos adornan sus hogares con frankenanimales. Alforjón está empeñado no en tener el mejor coche, pues estas cosas ya están pasadas de moda, sino que el mejor frankenanimal, la nueva moda.

Al cabo de seis meses, el deseo de Alforjón Cojonazzo se ha convertido en una realidad y se pasea en el vecindario más cojonudo de lo que ya estaba, pues maneja una talega de buenas inversiones en la Bolsa de Frankenanimales y la otra que se la tiene reservada para su mujer en las madrugadas, cuando el perro de su vecino se pone a ladrar asustado y desesperado por los gemidos de Buena cuando grita que está buena la buena cosa de su buen marido. Alforjón se siente más gallo al lado de su frankengallo (Fig. 1).

Figura 1. El frankengallo. Fuente: Gawker



La señora Buena Perapeluda tiene que esperar tres meses más pues la madre alquilada aún no ha parido el frankenbebé. 

Pasan los días y poco se enteran que había llegado la fecha tan esperada. Ella recibe una llamada del Dr. Huevoski en la cual le confirma que el frankenbebé ha llegado sano y salvo tal como ella lo quería. Buena ordena al chofer que le lleve inmediatamente al laboratorio para recoger el recién nacido. Sonríe pensando en la sorpresa que le dará a su marido. 

Vuelve a casa y busca a Alforjón. Lo encuentra hablando por teléfono con el Dr. Huevoski. Le acaba de encargar una frankengallina (Fig. 2) para su querido frankengallo. 


Figura 2. Un par de frankengallinas. Fuente: ARMANDOBRONCA.COM


Justo cuando él cuelga dirige la mirada hacia la puerta de la oficina y ve allí a su mujer con la sorpresa en los brazos (Fig. 3). Y él grita cuando lo ve:

-¡Por los cojones de mi frankengallo! 

Y añade al ver al curiosos bebé: ¿Y ésto qué es?

Buena le contesta: !Es un bebéchupachups, tonto!!! ¿Te gusta?

Alforjón, sorprendido pero contento pensando que nadie tiene un bebé como el que ella arrulla tiernamente en su regazo le contesta:

- ¡Sí que me gusta. Nadie tiene uno así en nuestro vecindario!! 



Figura 3. El bebé sorpresa. Fuente: rrrojer.net
 

Y es que los primates hacía 50 años que se habían extinguido y nadie se acordaba de ellos. Sólo los sacerdotes de los biolaboratorios sabían cómo eran los primates. Los conocían muy bien pues ellos se habían encargado de exterminarlos para congelarlos. 

Eran tiempos cuando toda la naturaleza había sido machacada hasta el tope y ya casi no había humanos normales. Todos eran frankenhumanos. Era el año 2122.

Los frankenhumanos vivían todo el día con sus sesos enchufados a aparatos electrónicos mirando mundos virtuales y un fino tubo conectado a sus estómagos por el cual fluía un líquido verde oscuro y otro zampado en sus culos, una manguera de doble función: estimulación de la autopista Cero, es decir la caverna colorectal, y como tubo de escape. 

La mierda sega siendo apestosa, pueda que más por los cocidos y mejunjes alimentarios plastificados con los que los frankenhumanos se alimentaban. Las heces salían con un tono morado con pequeñas burbujas doradas por el oro de las nanocápsulas que tomaban para el desayuno. 

La mierda frankenhumana no la tiraban. La recogían en aparatos especiales y la vendían a los laboratorios para que reciclaran el precioso metal.  

La extracción del oro de la mierda y el reciclaje del gas de los pedos verdes, pues los frankenhumanos eran sumamente pedorros, eran unos de los pocos circuitos de reciclaje que se les habían ocurrido montar. Esta gente que ya no era gente estaba degenerada.

Una de sus bebidas favoritas era el agua reciclada enriquecida con extractos de células de frankenhumanos cultivadas y chatarra pulverizada y enriquecida con proteínas fabricadas a base de ollín de fábricas y de mierda de frankenanimales

Aparte de esto, los frankenhumanos eran igual de estúpidos, especialmente en cuestiones ecológicas, como sus antepasados del siglo XXI

De repente afuera sonó un estruendo que parecía una locomotora que se aproximaba. Era el canto del frankengallo de Alforjón que daba la hora. Eran las cuatro y media de la mañana. El marido de la señora Buena se dió la media vuelta en la cama y se puso a trabajar, con mucho cuidado para que no se le despegara el tubo que tenía clavado en el culo.   

La cama traqueó y tembló como arena movediza. El taladro de Alforjón perforó donde debía y se oyó un cierto ruidito que sonaba como agua agitada en una botella. La cosa de Buena estaba ciborgizada por lo que tenía un cable enchutado en sus sesos que estaba conectado abajo con la pera reproductora. Fue así como ella se enteró que el torpedo había explotado y su cerebro respondió al mismo tiempo con un alarido gargaroso robotizado.

El berrido de Buena arrebató el sueño de salchichas de carne podrida del frankenperro del vecino y se puso a ladrar desesperado como loco

Por lo demás las cosas seguían igual en el frankenvecindario. Amaneció, se hizo un poco tarde y los frankenhumanos iban y venían, hablaban todo el tiempo sin sentido cuando estaban desconectados y se fijaban mucho en cada frankenanimal con ojos llenos de envidia. Estaban todos frankenchiflados hasta las frankenagallas.

Y quién lo iba a decir que sucedió lo que nadie se esperaba. La llegada de un frankenmundo. Lo recibieron con los brazos abiertos como tontos descerebrados con sesos de mierda. Cuando el cambio sucedió todos estaban dormidos y seguían dormidos. 

Hasta aquí llegamos con este mundo imaginario, una realidad personal, porque por un momento ha tenido realidad mental y los pensamientos son proteínas, las cuales tienen realidad física. 

Ahora pasemos a otra realidad, la realidad compartida por los humanos, donde coincidimos en conjunto, al menos con el software cerebral llamado "lengua castellana"

Veamos lo que hay en la realidad científica, ya plasmada y por plasmarse. 


La construcción de una frankenmundo

La  ingeniería genética tal como se aplica en la actualidad, pues el hombre ya lleva varios siglos practicándola tradicionalmente para mejorar las razas y variedades similares de animales y plantas domésticas, es el proceso por medio del cual los genes de una especie son transferidos a otra especie diferente, siguiendo protocolos controlados y con objetivos específicos.  

Esta controversial técnica (Fig. 4) permite a los científicos la posiblidad de construir  nuevas especies violando las barreras interespecíficas genéticas de los seres vivos y sobrepasando en cierta manera a la naturaleza, donde diferentes especies no se pueden cruzar debido a que cada especie ha desarrollado evolutivamente diferentes mecanismos de aislamiento de tipo genético [ej., prezigóticos, el esperma penetra pero huevo no es fertilizado; o postzigóticos, la fertilización ocurre pero el embrión no se desarrolla o si nacen, son estériles)], mecánicos (ej., los insectos, los aparatos genitales no encajan), conductuales (ej, aves, no se entienden si se juntan) o químicos (ej, el pólen perece al caer en el estigma de la flor o si penetra en el estilo del ovario, muere). 



Figura 4. Procedimientos de tecnología de recombinación para derivar organismos transgénicos acuáticos. Fuente: Parekh (2004).


La técnica más común para fabricar animales transgénicos es llamado "microinyección" (Fig. 4). Este método consiste en coger un huevo fertilizado de un animal antes que se haya dividido y se le inyecta ADN transgénico (transgenes) por medio de una microjeringa especial.

El potencial de la biotecnología está teniendo y va a tener tremendas implicaciones en los campos de la medicina, farmacología, biotecnología, agricultura, industria  y el medio ambiente. 

En Europa, China y los Estados Unidos, la biotecnología es uno de los campos de mayor crecimiento, más dinámicos y prometedores para obtener cuantiosas ganancias a través de frankenproductos (Tabla 2-3) por medio de frankenanimales (Tabla 1).


Tabla 1. Animales transgénicos para uso farmacéutico. Fuente: National Research Council of the National Academies (2002).


Tabla 2. Productos farmacéuticos manufacturados utilizando células de animales transgénicos. Fuente: Whitford (2004).



Tabla 3. Proteínas manufacturadas utilizando céllas de animales trnasgénicos. Fuente: Whitford (2004).



A la vez, también existe el peligro de crear especies transgénicas peligrosas, resistentes a insecticidas o antibióticos o de que bacterias transgénicas se escapen del laboratorio y acaben con la vida sobre la Tierra.  

Este es uno de los motivos por lo que la ingeniería genética es muy controversial, aparte de que con ella se crean quimeras transgénicas tales como cabras-arañas y cerdos-humanos, bacterias-arañas, gusanos de seda-arañas, vacas-humanos, entre otras, de gran interés para la industria. Por supuesto desde el punto de vista económico, como siempre.

Uno de los primeros experimentos modernos utilizando técnicas de ingeniería genética fue la creación de una bacteria con genes humanos.

Para crearla, los biotecnólogos cogieron genes humanos (transgenes, es decir los genes transferidos) que codifican para la producción de insulina y se los metieron a la bacteria Escherichia coli, un microorganismo comensal del intestino en los humanos.

La E. coli incorporó el gen humano como si fuese suyo y lo transmitió a sus descendientes. esto abrió una puerta industrial en la producción de la insulina, dado que la bacteria "humanizada" se puede cultivar en grandes tanques con nutrientes especiales y luego se cosecha el producto, la insulina en este caso (una proteína recombinada) con técnicas especiales en los laboratorios de las empresas industriales. Esta es una manera barata de fabricar insulina, y de eso se trata de hacer dinero y en cuanto más se hace mejor.

Repitiendo, podríamos decir que la ingeniería genética es como una operación de un sastre a nivel molecular. 

Primero se identifica la especie apropiada que interesa desde el punto de vista genético y económico. Después se seleccionan los genes del genoma (ADN total) de esta especie y se cortan utilizando enzimas especiales (enzimas de restricción). Las enzimas de restricción permiten cortar el ADN en específicas secuencias.

En el siguiente paso consiste en tomar estos transgenes y pegarlos al ADN de otra especie intermediaria denominada vector, el cual puede ser un plásmido, un retrovirus o un lentivirus. El vector se encarga de introducir los genes al organismo recipiente.

Si se trata de animales de los phyla superiores, como los vertebrados, los transgenes son introducidos en un huevo fertilizado, el cual luego de inyectado es incubado in vitro e implantado en tejido embrionario antes que las células germinales se separen durante la embriogénesis, o es insertado en una línea germinal misma (Parekh, 2004)

Los genes a transferirse también pueden ser fabricados (biología sintética) en el laboratorio con una máquina, un químico mecánico sintetizador. Esta máquina se encarga de pegar nucleótidos siguiendo las necesarias instrucciones de un ordenador. 

Para introducir los genes también está la técnica de la pistola molecular (biolística), la cual utiliza nanopartículas de oro con los transgenes y se disparan contra el sustrato donde está el ADN huesped. Esta técnica se usa mucho en la biotecnología de plantas.

En la tercera fase, el organismo huesped con los genes ajenos transferidos los hace suyos y los incorpora dentro de su genoma y luego se multiplica produciendo miles de copias, donde cada una de ellas lleva y expresa los genes de la otra especie.

De esta manera, el organismo transgénico expresa una cualidad deseada, como por ejemplo, la resistencia al herbicida glifosato en la soja transgénica, derivada de los transgenes de la bacteria del suelo, la Agrobacterium.

La ingeniería genética ofrece grandes ventajas a la industria. Por ejemplo, la enzima quimosina utilizada en la manufactura de queso vegetariano. La ingeniería genética ha permitido extraer los genes de quimosina del estómago de terneros y transferirlos (los transgenes) a levaduras (Kluyveromyces lactis), las cuales se cultivan en bioreactores (Fig. 5). La quimosina producida por la levadura es 100% pura e idéntica a aquella extraida de los terneros. Ya que esta quimosina es un producto transgénico a base de levaduras, su consumo puede causar alergias en individuos sensibles.


Figura 5. Bioreactor de 500 litros de capacidad. Fuente: Whitford (2004).


Y de hecho hay problemas médicos. Hoy en día se están viendo muchos casos de alergias a los alimentos, especialmente en los niños y personas inmunodeficientes, por el simple hecho de que para la fabricación de estos alimentos, por ser su producción más barata, se han empleado microorganismos transgénicos. 

Tenemos el caso de la vitamina C fabricada utilizando un hongo transgénico, el Aspergillus niger NRRL 2270  a partir de suero de leche, un subproducto lácteo barato y obtenido fácilmente de los campos de concentración y tortura de vacas, las horribles factorías de animales.

La lista actual de las maravillas de la ingeniería genética es larga: arroz dorado (golden rice), creado en 1999, el cual contiene genes de narciso (una planta) y bacterianos que le permiten producir beta-caroteno, un precursor de la vitamina D; maíz transgénico, algodón transgénico, soja transgénica, patatas transgénicas, tomates transgénicos, peces transgénicos, ratones transgénicos... en fín, una amplia gama de plantas y animales frankensteinianos, es decir frankenanimales y frankenplantas, incluyendo un macaco rhesus (Macaca mulatta) llamado ANDi, nacido en 2001, cuyas células portan genes que codifican la proteína GPF (proteína fluorescente verde) que proviene de una medusa marina.


Granjas de frankencerdos y la xenotransplantación 

La ingeniería genética no se ha quedado quieta. Sigue su marcha con la mirada puesta en grandes beneficios económicos. Tienen planes de ciencia ficción.

Ya se habla de establecer granjas para criar  frankencerdos con genes humanos (cerdos-humanos) para que produzcan órganos de transplante (xenotransplantes) para humanos para evitar de esta manera el rechazo inmunológico en los pacientes.

Lo que faltaba! Suficiente tienen ya estos pobres animales como para convertirlos en tu otro tú, encerrados en un chiquero y esperando a que los maten para que tú tengas un corazón, un hígado o riñones, por ejemplo,  de repuesto al fallarte los tuyos y los necesites para seguir con vida, fallos debidos a tus malos hábitos alimenticios, por atiborrarte de comida chatarra o chuletones de cerdo y carne de vacuno o pollo con bacterias peligrosas (Escherichia coli O157:H7), toxinas y grasa.

En el futuro, si tú tienes mucho dinero, según la visión a largo plazo de la ingeniería genética, podrás tener medio hermanos cerdos con secuencias de tu propio ADN, criados en una granja.


Cuando tú necesites un nuevo órgano habrá que matar a tu medio hermano cuadrúpedo, un frankencerdo que contiene tu ADN, y extraer el órgano de repuesto para que te repongan el tuyo. Es decir, el órgano de tu medio hermano será un xenotransplante, y el proceso de zampártelo en la sala de operaciones en el hospital se llama xenotransplantación. Más simple no lo podemos poner. 

Cuando salgas del quirófano, serás un nuevo tú, un Alforjón Cojonazzo Lanzapedi. Serás un frankenhumano.

Pero existe un problema muy serio que hay que superar, según los biotecnólogos frankensteinianos

¿Cuál es? Los xenotransplantes pueden estar contaminados con virus peligrosos. Por lo tanto, si pensabas que ibas a vivir otros 20 años con el xenotransplante, chupopterizando el planeta, resulta que se te ha ido todo al garete. 

Después de la operación quirúrgica, tú podrías acabar contaminado con virus de tu medio hermano el frankencerdo y si no pueden salvarte los frankenmédicos, pronto estarías frío y tieso, muerto, convertido en pasto para las bacterias antes de lo que tú esperabas.

Un cerdo es un universo en sí, como lo es cada organismo en la Tierra. Los cerdos son portadores de bacterias y virus, los cuales normalmente no les afectan a ellos excepto cuando están bajos de defensa inmunológica, por ejemplo, cuando los crían en hacinamiento, entonces estos microorganismos se vuelven un problemas para los granjeros

La Tabla 4 muestra los virus que han sido detectados en los cerdos y que hay que tener en cuenta en el proceso de xenotransplantación. Son los regalos de tu medio hermano, en cierta manera, su venganza por joderlos sin piedad


Tabla 4. Virus de cerdo que deben ser considerados en la xenotransplantación. Fuente: National Research Council of the National Academies (2002).
 



Y a propósito, son los mismos virus con los que te puedes contagiar cuando comes carne de cerdo y sus derivados. Es algo que tú debes de tener en cuenta a la hora de comer cerdo, pues las granjas de porcinos no son sólo campos de concentración y tortura (Video 1) sino que también son criaderos de peligrosos virus y bacterias. 


                                 Video 1. La tortura de cerdos (España).


De lo anterior se desprende que una granja de frankencerdos humanizados para xenotransplantes tendrá un enorme valor en el mercado y la bolsa de valores agropecuarios, por lo tanto su producción conllevará los males de siempre: corrupción, contrabando, bioterrorismo, etc.  

Y a esto, debemos añadir todos los problemas éticos que este frankenmundo traerá consigo.  

Sólo resta decir, ¡Estamos totalmente chiflados!!!

Resumiendo, este asunto de la ingeniería genética (IG) es una auténtica Caja de Pandora, la cual ya ha sido destapada. Tal como lo dice el título del libro escrito por Brendan Curran (2003): "Una terrible Belleza ha nacido". 

Lo bueno a corto plazo tal vez sea atisbado pero lo malo de la IG , nadie lo puede predecir.

Hacia dónde vamos nadie lo sabe, pero considerando en donde estamos ya zampados, persiguiendo una estúpida cuerda económica que se nos ha enredado alrededor del cuello y nos aprieta, con un planeta medioambientalmente deteriorado, entre otros problemas, no hay duda que los frankencientíficos nos llevaran al ocaso. 

Y sino es al ocaso, será a un frankenmundo de Alforjones Cojonazzos Lanzapedis, Buenas Perapeludas Mortolanas y Drs. Toribios Huevoskis. 

Un mundo de zombies nos espera, aunque de éstos ya tenemos suficientes adolescentes que pululan por las calles de las ciudades en la actualidad, esos jugadores de videos black ops, excepto que los zombies del futuro pueda que lleven cabezas de vaca, estómagos y corazones de cerdo, órganos genitales de equinos, piernas de elefante y culos de hipopótamo, para poder expulsar la caca (residuos de frankencomida) sin ningún esfuerzo dentro de un tubo de reciclaje.

¡Bienvenido al frankenmundo de mañana! Un mundo caliente, con moda caliente y con frankenanimales y frankenhumanos calientes.
 


Referencias

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